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¿Por qué sanar duele tanto?

Aquí el newsletter del 7 de abril 2022, si quieres inscribirte y recibir mis correos cada jueves puedes hacerlo aquí: https://bit.ly/DiarioGratitud21

Hace unos dias una de ustedes me escribió un hermoso correo con esta pregunta:

«¿Por qué sanar duele tanto?»

Y tengo que confesar que no tengo la respuesta. No sé por qué es tan intenso, doloroso y a la vez tan gratificante, no sé por qué soltar cuesta tanto, por qué poner límites y honrarlos se siente como si estuviéramos escalando el monte Everest, por qué confiar en el Universo nos causa un vértigo que parece que nos fuéramos a aventar del bungee más alto.

No lo sé, pero hay 3 cosas que sí se:

#01. Atreverte, en tus tiempos y a tu ritmo, vale toda la pena.

El camino es duro, si. Duele desconstruirte para volverte a armar pieza por pieza, también. Vale la pena porque la sensación de lograrlo, de soltar, de sentirte bien, es lo más gratificante que existe en el planeta POR SUPUESTO QUE SÍ.

#02. No es un camino lineal.

Este no es un proceso que va del punto A al punto B en línea recta, vas a encontrar baches y pasadizos express, hay días muy buenos y días malos, días que gritas de alegría y días que simplemente no encuentras la voz para seguir, y todo eso no está bien ni está mal, sólo es.

Si estás en este proceso y te encuentras en un mal día, confía en que es parte del camino, date permiso de sentirlo y sigue mirando hacia delante.

#03. Hacerlo acompañada hace toda la diferencia.

AQUI ESTA LA CLAVE, el por qué vale la pena hacerlo. Mientras vas avanzando, conoces personas maravillosas, compartes con seres humanos mágicos que inspiran, motivan y te hacen vibrar hasta el corazón.

Si estás en este proceso, si quieres sanar, COMPARTE TU CAMINO, no lo hagas sola, créeme hace toda la diferencia.

¿Cómo? Inscríbete a una comunidad, un grupo de apoyo, ve a terapia, únete a un círculo de mujeres. ¿No hay a tu alrededor? Crea el tuyo, en tu escuela, con las mamás de los amigos de tus hijos, con tus compañeras de trabajo. No hagas esto sola, hay miles de personas que necesitan una mano, si la tomamos juntas, todas crecemos y sanamos.

Y de nuevo, yo no tengo todas las respuestas, no tengo la verdad absoluta, no lo sé todo, pero hay 3 cosas que sí sé y el día de hoy sólo pasaba por aquí a compartirlas contigo.

Y sabes que me haría todavía más feliz, escuchar ¿cómo vas? ¿cómo te sientes? ¿cómo va tu camino? si quieres compartirlo conmigo, espero tu correo.

Gracias por dejarme llegar a tu mail, como cada jueves, es un honor que me leas y me dejes compartir mi proceso contigo.

Recuerda que:

1. Puedes escuchar la última sesión de Medita Podcast aquí.

2. Están abiertas las inscripciones al Reto 22-42 días de meditación aquí.

3. Tenemos una comunidad de meditación que se reúne a meditar y compartir todas las semanas y si quieres puedes unirte.

Que tengas un maravilloso día, y una gran semana.

Namasté, Mar.