Dejé de ser víctima de los días malos y me hice responsable de mi energía…

Tengo que confesar que hay días que me levanto con el pie derecho, con ganas de comerme al mundo, hago mi rutina matutina eficientemente, medito perfectamente concentrada, comienzo a trabajar y PUM todo fluye, pero estos días, los que todo funciona naturalmente sin esfuerzo, son los menos.

Hay días que me tardo en despertar, me cuesta salir de cama, la rutina la hago a medias, en la meditación no dejo de pensar en los pendientes y cuesta, simplemente cuesta comenzar el día.

Hasta hace unos meses me sentía víctima de esos días y les echaba la culpa, podía ser la luna, mi ciclo menstrual, el clima, y muchas otras cosas incontrolables las culpables de mis mañanas eternas y días pesados. Hasta que decidí indagar un poco más, enfocarme en mis mañanas, estudiarlas (lo sé, soy una ñoña), dejé de pensar que las mañanas buenas eran por suerte, y decidí crear mi nueva forma de comenzar el día, y así asegurarme de que los días buenos sean los más.

Ojo, no estoy diciendo que no se puede tener un mal día, claro que se puede, lo que yo buscaba con este experimento es que los malos días fueron eso, días, no semanas, ni meses, mucho menos años.

Si te cuesta levantarte de la cama, te sientes cansada y no te inspira para nada despertar, esto es lo que te recomiendo hacer para levantarte como un rayito de sol:

1. Sueño. Ya se, esto no es al despertar, sino la noche anterior, pero es de lo más importante, sino estas durmiendo entre 7 y 9 horas, es seguro que te encuentres cansada, TIENES QUE DORMIR, sino tu cuerpo no se recupera, no hace funciones básicas de autocuidado y desintoxicación.

Si tienes problemas para dormir, conciliar el sueño o insomnio, aquí hay meditaciones que pueden ayudarte:

2. No al snooze. Deja de aplazar tu alarma de la mañana 5 minutos más, estas alterando tus ciclos de sueño. ¿Cómo lograrlo? Te invito a escuchar a Mel Robbins, creadora de la regla de los 5 segundos, que me ayudó a mi y ha ayudado a miles a despertar a la primera. http://bit.ly/2x2XfEX

3. Agua. Lo primero que harás al despertar, es sentarte en la cama, medio abrir un ojo y en ese momento tomar un vaso de agua. Esto ayudará a tu cuerpo a ponerse en marcha y comenzar trabajar, es la mejor forma de despertar tus funciones corporales, darle los buenos días a tu cerebro, se hace un hábito super rápido y créeme es mágico.

4. Frases o mantra empoderador. Esta es nueva y me ha cambiado mi energía por completo. Te invito a experimentar conmigo.

Vas a darle play a cualquier de las dos sesiones que dejaré abajo y te meterás a bañar. Durante el baño, en vez de repetir los pendientes, la lista del súper o todo lo malo que será el día, vas a repetir lo que dice el audio. Terminarás de bañarte con tu energía vibrando a tan alto nivel, no sabrás ni que meteorito te ha pegado, te verás al espejo como nunca te has visto, sonreirás, y de ahí el día simplemente fluye.

Además de que estas dos son meditaciones, así que logras dos metas en una (elevar tu energía y meditar) y ahorras tiempo.

De aquí puede agregar cualquier paso que quieras, puedes meditar un poco más, hacer yoga, preparar el desayuno, escribir en tu diario, leer un poco, escuchar un podcast, bailar, exfoliar tu cara, cualquier paso que vaya creando tu nueva rutina matutina es perfecto.

Pruébalo, anda, no tienes nada que perder y créeme, mucho que ganar.

Me encantará saber que lo experimentas y disfrutas de los beneficios de esta nueva rutina matutina que logrará que el día fluya.

Dejemos de ser víctimas de los malos días, seamos dueñas de nuestra energía.

Namaste, Mar.